Sobre Giulio

Mi nombre es Giulio Saltelli, soy un joven italiano y acabo de llegar a Barcelona.

Pasé los últimos años estudiando prácticas daoistas como qi gong, tai chi, kung fu, meditación y medicina tradicional en el templo de WuXianMiao en las montañas de Wudang en China.

Mi formación en las artes marciales comencé con el karate que me inseno mi padre desde que era joven. A la edad de dieciocho años dejé de lado esta disciplina y comencé a practicar el tai chi y la meditación. En ese período de mi vida descubrí que las filosofías orientales podían responder a muchas de mis preguntas y al mismo tiempo abrir muchos nuevos horizontes. Las primeras cosas que leí me hablaron profundamente y me ayudaron a salir de la oscuridad en la que estuve atrapado durante toda mi adolescencia.

Un año más tarde fui para mi primer viaje a China, donde aprendí muchas cosas, pero también me di cuenta de la dificultad de encontrar enseñanzas genuinas. En ese año viajé a varias academias de artes marciales en el área de las montañas Wudang, lugar de nacimiento del tai chi, en busca de maestros durante aproximadamente un año.

Después de regresar a Italia comencé a estudiar filosofía en la universidad, pero después de un año volví a China para estudiar en un lugar que me aconsejó un amigo: este lugar era WuXianMiao, el templo de los Cinco Inmortales. Un mes después de mi llegada decidí abandonar la universidad y aprovechar la ocasión para pasar unos años estudiando allí. Encontré orientación y tuve la oportunidad de estudiar y crecer. Durante ese tiempo también ayudé en el templo y en la vida comunitaria haciendo pequeños trabajos manuales y apoyando al maestro enseñando los aspectos más físicos de las clases y traduciendo.

Después de aproximadamente dos años y medio en las montañas siento la necesidad de comenzar un trabajo activo en la sociedad y de crear conexiones con la gente y por esto e tomadola decision de ensanar Tai Chi, Qi gong y Kung fu en la cuidad de Barcellona.

. Mi esperanza es que mi experiencia sea útil para otros que son empujados por las mismas preguntas que tengo. La transmisión del conocimiento de los antiguos maestros es de inmenso valor y considero un gran honor y responsabilidad compartirlo en el mejor de mis capacidades.